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jueves, 18 de febrero de 2016

GATAS SALVAJES (Bellón 06) de Julián Ibáñez - Ambientes sórdidos y sentimientos elementales. Muy buena en su género - Valoración 8,5 sobre 10


Páginas 180
Idioma Español
Publicación 2015
Editorial Cuadernos del Laberinto 
 
Algunos rasgos distintivos del naturalismo y novela social:
-  Contextos y ambientes sórdidos.
-  Pesimismo social.
-  Personajes que se mueven por instinto.
-  Empleo de lenguaje de jergas.
Cuando lo anterior se inscribe en una trama policial, es novela negra.
Si se agudiza la presencia de componentes pornográficos y violentos, hablamos de hard boiled o novela negra dura.
Yo creo que “Gatas salvajes” es una novela social que roza la negra, sin llegar al hard boiled.
Bellón vive en los escalones más bajos de los márgenes sociales: protege putas callejeras, cobra deudas, hace vigilancias, vende pequeños soplos a la policía, desaloja inquilinos morosos…
Ángela, una prostituta rumana de 18 años, le pide que la lleve a Mataporquera, un pueblo al norte de Madrid. Allí presencia como unos individuos la secuestran, sin poder impedirlo. A partir de ese momento su obsesión será rescatar a Ángela de la que está enamorado. Pregunta en clubs, bares, a compañeras de Ángela. Hasta conseguir un nombre: Madrazo, comisario de policía y propietario de varios clubs de carretera.
Están todos los elementos de la novela social:
-  Los ambientes sórdidos de la prostitución callejera, bares cutres, pequeña delincuencia.
-  Pesimismo social: “Ángela cambió el negocio a la colonia Rosales, con sólo otras tres chicas como colegas, con clientes fijos, padres de familia tratando de escapar por una rendija de una vida de curro y televisor.
-  Se mueve por instinto, sin estrategias ni planes.
-  Emplea jergas: jeta, buga, curro, choni, quica.
Lo que convierte a esta novela social en negra es que hay policías corruptos, persecuciones y delincuentes de catadura variada.
En la línea habitual de Ibáñez, con su estilo seco, sobrio y contundente; pero más estructurada que “Giley”. Bellón se expresa más que Cobos. Y tiene sentimientos, aunque sean elementales. Muy buena en su género. Un 8,5.

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lunes, 1 de febrero de 2016

GILEY de Julián Ibañez - Estilo sobrio y seco, historia fría y fragmentada - Valoración 7,5 sobre 10

Páginas 208
Idioma Español
Publicación 2010
Editorial RBA Libros
 
El narrador es Cobos, en primera persona limitada. Como una cámara, solo refleja (describe); no explica, no especula, apenas analiza o reflexiona. Los diálogos, casi monosilábicos, contribuyen a formar un clima frío, impersonal y fragmentado. La novela avanza a ciegas, desdibujada igual que los personajes. La historia es poca cosa; todo se confía a la fuerza y efectismo de la primera persona narradora. El estilo, sobrio y seco, recuerda a “No es país para viejos” (2005) de Cormac McCarthy. Un 7,5.

"Cobos, descendido de Madrid al paisaje ocre de Puertollano, es un policía que regenta un garito ilegal donde juegan quinquis, chulos y borrachos y, en teoría, se encarga de Lesiones y Menores en la comisaría. Fardón y farolero, a Cobos le agrede en el portal de su propio garito una rubia ceñida a un vestido rosa calabaza y que no tiene el gusto de conocer, pero a quien comenzará a buscar como una novia despechada. Tres días después, la Guardia Civil la saca de un riachuelo cerca de Puertollano y Cobos se dará cuenta de que, por presumir, ha repartido cartas de sospechoso en una partida que acabará entre rejas o aún peor."