lunes, 1 de febrero de 2016

GILEY de Julián Ibañez - Estilo sobrio y seco, historia fría y fragmentada - Valoración 7,5 sobre 10

Páginas 208
Idioma Español
Publicación 2010
Editorial RBA Libros
 
El narrador es Cobos, en primera persona limitada. Como una cámara, solo refleja (describe); no explica, no especula, apenas analiza o reflexiona. Los diálogos, casi monosilábicos, contribuyen a formar un clima frío, impersonal y fragmentado. La novela avanza a ciegas, desdibujada igual que los personajes. La historia es poca cosa; todo se confía a la fuerza y efectismo de la primera persona narradora. El estilo, sobrio y seco, recuerda a “No es país para viejos” (2005) de Cormac McCarthy. Un 7,5.

"Cobos, descendido de Madrid al paisaje ocre de Puertollano, es un policía que regenta un garito ilegal donde juegan quinquis, chulos y borrachos y, en teoría, se encarga de Lesiones y Menores en la comisaría. Fardón y farolero, a Cobos le agrede en el portal de su propio garito una rubia ceñida a un vestido rosa calabaza y que no tiene el gusto de conocer, pero a quien comenzará a buscar como una novia despechada. Tres días después, la Guardia Civil la saca de un riachuelo cerca de Puertollano y Cobos se dará cuenta de que, por presumir, ha repartido cartas de sospechoso en una partida que acabará entre rejas o aún peor."

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